martes, 8 de mayo de 2012



Sueños o realidades…


Ninfa Duarte



Tengo la dimensión de lo infinito,

que habla desde la brisa mañanera

un sueño sin piel, sin cuerpo, sin vida,

sólo notas musicales y amor...



Voy a ti, como saeta

que hiende el aire de dos mundos;

desde mi cielo azul cambiante,

desde el éter superior

donde moran los cuerpos eternales

que despiertan a la canción dormida

para unirme a tu abrazo

y llegar a ti;

ternura y tibieza en esencia...



Allí me hallarás espíritu y luna

un encuentro de almas peregrinas,

que esperan el beso de la aurora

en labios de dimensiones siderales…



Te contemplo bajo la noche serena,

desnuda de pudores viejos;

una tenue luz que mi andar proyecta

hasta ese labio espiritual

que me envía amoroso su esencia…



Mi alma espera al dueño de sus sueños

para entregarle las llaves del reino

de lo etéreo…

y entregarse a ese amor perfecto.

En las noches, cuando las estrellas sueñan

vienen las brisas a enfriar tus sienes

mientras mi esencia deja el cuerpo

para instalarse soberana en tu alma…



Y al salir el sol regreso

trayendo en mis manos la ternura

que encontré tremando en tu frente,

adorno con ella la blanca rosa

y deposito entre tus cabellos,

caricia de amante…



El tributo de esa flor es, amado mío,

una promesa que ha de repetirse

en las noches estivales

y en los días apacibles…

Es un tierno juramento

de amarte siempre hasta la eternidad

en sueños y despertares,

en inviernos o primaveras…

en silencio o en voz alta…









viernes, 20 de abril de 2012

Háblame... Ninfa Duarte






Háblame de ti…

desagua tu vida,

sacúdete el polvo,

limpia de briznas tu entorno,

dime tus deseos, tu inquietud montaña,

las horas inciertas y las estrellas,

luciérnagas verdes…calladas

que danzan eternas en tu madera;

con tonos de fiesta, al son de bandurrias,

dime tu esencia… diamante

de brillo esmaltado y caracolas,

las arenas movedizas y la sed,

en las mañanas tristes de garúa gris

y en los ocasos rojos sangre de ausencias…

Háblame lento gorrión,

trino de mareas

ecos del viento,

con ritmo pausado para no olvidar nada.

Cuéntame paisajes verdades,

los hielos, los fuegos,

deseos

ensueños

ayeres…

tus mohines eternos y los nuevos,

los que me guiñaban en la oscuridad;

manteles blancos, flores

y una paleta para dibujar…

tu rostro de niño paisaje legal.

Háblame de ti…

dime se tus cuitas, tus logros,

las tardes memorias

y los entrepisos de tus albedríos…

Dime cosas nuevas sobre mi almohada

cómplice inocente

arúspice inclemente,

de afilado acero

y las viejas veredas de tus soledades…

Cuenta tus risas, tus lloros y suspiros

en la misma fuente

cubierta de mieles y amor.

No me dejes nada para imaginar

ni amos, ni rotos calcetines,

ni el mate caliente

después de partir.

Quiero entender tu misterio,

insondable abismo y sima,

para fraguar el lienzo

que diga tu nombre

muy junto al mío en el cielo añil…

Háblame de ti…

Te hablaré de mi…






sábado, 14 de abril de 2012

Amo tus besos... Ninfa Duarte




Amo tu voz quebrada por el suspiro

la dulce placidez de tu mirada

tu reír velado…

Todo lo bello que te nombra

lo celestial que yo imagino

la dulzura que escancia el vino

y tu sonrisa de gesto varonil…

Amo ese guiño travieso

que me acaricia al pasar

tenue escalofrío…

la tibieza de tus manos,

tus dedos de felpa y armiño,

tu piel de trigo maduro

tu afán…

Amo tus besos

que reposan en mis labios dulcemente,

contagiándoles calor,

y mis adentros se reflejan

en los cristales de mi alma

como en espejo de aguas dormidas…

en dóciles rocíos.

Amo el amor que es vida

y da vida,

que crece y se ensancha

hasta henchir de locura mis días,

y me atrapa en sus redes

como frescas algas marinas,

sílfide amorosa,

prendidas a la proa de mi barca.



Amo tus besos,

esos que nunca me diste,

los que imagino en la distancia

los encerrados en las noches,

y esos que me habitan desde antaño

en la leve oscuridad de mis insomnios…

Esos que esperan en la corola púber

y en los labios sedientos…

Tus besos son, el misterio

que deseo develar…

mientras los amo!!






domingo, 31 de julio de 2011

La vida sigue su rumbo... Ninfa Duarte


Albos amaneceres y ocasos rojos…
puestas amarillas y auroras frescas
mientras yo sigo buscándote, amor.
Mi austero destino sigue andando,
y en medio de ese marasmo de vidas
que mienten destinos,
tu rostro querido con ojos de imposible,
me llenan de suspiros
y acarician mis eternas soledades…

Hay esquirlas en mi pecho que espera
y sueños baldíos que duermen su eterna siesta,
sin saber que
dentro del alma se anida una flor…
Todo hombre busca su alma gemela
su par, su pareja,
mas el destino sigue cantando…
y el pintor de soledades
toma colores de cada arco iris dormido…

Un alce pasa lento hacia el tiempo
camina hacia la puesta del horizonte
hasta encontrar alguna oscuridad vacía
donde le espera su igual,
pasó lentamente el ocaso y llegó el bostezo,
se aparean en un silencio soñoliento
y sigue la vida…multiplicándose.

Mientras el hombre busca
la vida pasa,
y siempre queda
algo por buscar…



sábado, 23 de julio de 2011

Esta tarde... Ninfa Duarte



Entraba la tarde con pereza,

la lluvia mansamente gemía en el tejado

y los vitrales opacos de mi ventana

dejaban ver lo gris del cielo…

Llegué sin avisar,

te encontré tendido con los ojos cerrados

laxo, como esperando mi llegada

sin suspiros de impaciencia,

sin mover un solo músculo

estabas allí acostado…

Mis pies alados iban abriendo surcos,

me acerqué a tu cuerpo,

mi respiración te llegó a los ojos

que se abrieron lentamente

sonriendo gentil,

-te esperaba- me dijiste

y apoyé mis labios en los tuyos

que me recibieron con ganas,

fue un beso mojado, largo

que hizo temblar mi pecho…

Siseaban tus labios en los míos

diciendo cosas bonitas,

y la tarde calló su llovizna

para dar paso al amor.

Pusiste en tus labios, golosos

la miel de mil panales

recorriendo con avaricia

mi cuello… mis pechos…

y en medio de ese jadeo amoroso

nació el deseo de más.

Mis besos buscaron tu misterio

convertido en manjar sabroso

que se ofrecía a mis ojos sin timidez,

haciendo de mi pecho un repique

incesante y grato;

fue un momento de placer inmenso

que contagiaba y se expandía,

un galope de mariposas

fueron tus ágiles manos,

y en suspiros de gloria

dejabas amoroso presente

ante mis ávidos ojos, cual

exquisito néctar… de una hermosa flor

La tarde antes gris,

se hizo primavera en mi jardín,

y en medio de la llovizna te entregué

mis besos de amor.

Fuimos “uno” en ese instante de magia

grato estar en tus brazos morenos,

delicia en tus labios al decir “te quiero”

mi tímido sentir se volvió volcán

y tu ser entero se entregó al placer…

fuiste mío… fui tuya…

como la primera vez.








lunes, 18 de julio de 2011

Mareas... Ninfa Duarte


Vestida de olas me acerco a ti
a lamer la delicia de tu piel cobriza,
vengo mansa y serena,
a lavar tu cuerpo de viejas arenas
y quedarme en tus poros como
burbujitas leves…alegres… mojando tu vida…

Te cubro entero con mis aguas frías
avanzando segura
única y bravía…

Estas… tendido bajo el cielo
desvestido de sentires antiguos
acariciando tu espalda la blanca arena
mirándome llegar con mis aguas azules
hasta tus dominios, que esperan con ansias
el bello momento…deseado encuentro…

La sal de mis aguas se arrebatan
al sentir el calor de tu cuerpo
y buscan el instante mágico
de entregarse con sus amantes olas
al fulgor de tus apetencias…

Mi codicia se convierte en fértiles mareas
que te llevan fuertemente sujeto
entre mis dedos ambiciosos
hasta la cueva donde guardo
todos tus “te amo”

jueves, 14 de julio de 2011

Aprendí lo que es vivir...Ninfa Duarte


¿Cómo aprendí?
Abriendo los ojos por las noches,
cuando el insomnio me visitaba,
aprendí que al mirar las estrellas,
podía alumbrar mis sueños con ellas…
y soñé sueños de eternidad,
amando simplemente
con el alma
saliéndome por los poros.

En las tardes estivales
siempre que miraba el viento veía sus colores,
verdes sobre los montes,
celestes sobre el mar,
allá donde se junta con la tierra;
y cuando callaba sentía el sabor del silencio,
salado, pertinaz…
cerrando mi boca de besos,
de palabras,
de sentires.

A solas aprendí
a encender ilusiones en mi alma
y así escuché hablar a otros corazones,
dialogando con el mío
con palabras calladas,
con matices de mil sensaciones,
agradables,
anónimas,
pero bellas,
y saboreando sus besos.

Una noche cualquiera
el dolor tomó mi mano,
conocí de frente a la tristeza;
muerte, llanto
y orfandad;
me miró a los ojos,
yo sostuve su mirada
y ella se marchó,
al sentir en mi aliento
el amor y su grandeza.

La soledad,
a la que con tanto miedo rechazaba,
una noche de un día,
tomó asiento a mi lado…y
me mostró la paz y la armonía
de los momentos que con ella compartía,
mudos,
sordos,
ciegos…

Así entendí el sentido de la vida,
viviendo el amor y la desdicha,
sintiendo la alegría y la tristeza,
amando y esperando,
soñando y suspirando,
conociendo lo breve de la vida.

Aprendí el valor de la paciencia,
el color de la constancia
y la belleza de la tolerancia;
el temblor de la espera,
el hambre de tus besos,
la sed de tus palabras…

Así pude
calmar los vientos de mi ira,
y llenar con mares de esperanza
las zonas más oscuras de mi vida.
Es así, que aprendí a vivir
aún sin tenerte…